"Vamos a jugar"
Bueno aquí dejó un oneshot de mi pareja favorita e//////e wmatsui u//u son tan monas juntas que he querido hacer una historia corta e.e
Titulo: Vamos a jugar.
Pareja: Jurina x Rena
Género: Yuri, lemon
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Jurina es la más popular entre las chicas del instituto, siempre, vaya donde vaya, tiene chicas alrededor, siempre recibe muchas cartas y regalos y más de una chica se le ha declarado, y no es nada raro es muy extrovertida, trata muy bien a todas las chicas, es amable y dulce y siempre te responde con una sonrisa a todo lo que le dices. También es muy buena en los deportes y aunque no es la mejor en lo que respecta a los estudios, saca muy buenas notas. Es un ejemplo a seguir para muchas. Pero nadie más la conoce como yo, nadie conoce su lado pervertido.
-Rena~-vino corriendo y me abrazó por la espalda apoyándose en mí. Estaba terminando de limpiar la clase, ya que ese día me tocaba a mí.
-¿Qué pasa Jurina?-le pregunté sin hacerle mucho caso.
-Estoy aburrida, vamos a jugar-dijo con una sonrisa. Aunque no la estaba mirando sabía que había puesto “esa” sonrisa, la que solo me ponía a mí la cual significaba “quiero jugar, aquí y ahora”. Me ponía nerviosa el hecho de pensar lo que podría estar tramando esta vez.
-N-no puedo ahora mismo Jurina, estoy limpiando, ¿no me ves?-dije rápidamente intentando cambiarle de tema.
-Bueno no pasa nada…-dijo con una sonrisa mordiéndose el labio- yo te espero-me dio un beso en el cuello, el cual hizo que me estremeciera, y se alejó quedándose apoyada en la pared al lado de la puerta cruzada de brazos sin quitarme la mirada de encima.
-Jurina te puedes ir ¿eh?, voy a tardar un poco-suspiré intentando tranquilizarme.
-¿Vas a tardar? Eso no me gusta- frunció el ceño, se asomó al pasillo por unos minutos sin decir nada para luego volver a entrar a la clase y cerrar las puertas de golpe.
Aquello me asustó y di un par de pasos hacia atrás, mientras ella se acercaba a mi lentamente, agarré fuerte el palo de la escoba tragando saliva. Jurina me sonrió pícaramente, yo me quedé mirándola algo asustada sin saber que se le pasaba por la cabeza, seguía dando pasos hacia atrás hasta que me topé con la pared.
-¿Qué pasa, Rena?-me dijo haciéndose la inocente pasándome las mano por la cara acariciándomela.
-¿Q-qué haces Jurina?-pregunté nerviosa sin dejar de mirarla, cada gesto que hacia me estremecia.
-Jugar un poco-me respondió sonriendo acercándose a mí.
-P-pero aquí…-antes de poder terminar mi frase se acercó a mí y me calló besándome lentamente mientras que pasaba su mano derecha por mi cadera subiendo hasta mi pecho el cual lo apretó. Yo me quedé sin saber qué hacer, el corazón me iba a mil y sentía como mis mejillas comenzaban a arder. Por una parte no podía dejar de pensar en si nos pillaba algún profesor pero por otra parte no quería que Jurina se separaba de mí, quería más.
Comenzó a besarme más profundamente, notaba como su lengua jugaba con la mía, mientras que me metía las dos manos por debajo de la camisa acariciándome el pecho suavemente, de repente empezamos a oír voces que venían del pasillo.
-J-jurina-dije separándome un poco de ella con la respiración entrecortada-viene gente-
-No pasa nada-decía sin hacerme mucho caso buscando de nuevo mis labios para volver a besarme.
-¡Sí que pasa!-dije rápidamente empujándola suave para que parase.
Suspiró enfadada y se apartó de mí.
-¿Es que aquí no hay intimidad!-replicó enfadada y se sentó encima de un pupitre. Yo me metí de nuevo la camisa por debajo de la falda y me puse a terminar de limpiar. A los pocos minutos entró un profesor.
-¿Aún estáis aquí?-
-Sí, estábamos terminando de limpiar, ya nos vamos-contesté con una sonrisa.
En cuanto terminé de colocar todo, Jurina me cogió de la mano, nos fuimos de allí y me llevó a su casa. Estábamos solas lo cual no era algo que me dejase tranquila.
-Sube mientras a mi habitación, que yo voy a coger algo de comer que tengo hambre-
Sonreí y subí como ella me dijo, dejé mi mochila en el escritorio y me puse a mirar las fotos que tenía por la habitación. No era la primera vez que estaba allí, ya me conocía su cuarto de memoria pero siempre me gustaba ver las fotos que tenia ya que salía ella de pequeña. Era demasiado mona parecía mentira que luego fuera tan pervertida.
-Ya estoy-dijo de repente entrando por la puerta con un paquete de galletas de chocolate.
Se sentó en la cama y me señalo para que me sentase a su lado.
-¿Quieres una?-me ofreció sonriendo-Son de las que te gustan-
Sonreí y cogí una y seguí mirando las fotos que había pegadas en la pared. Jurina se apoyó en la pared sin dejar de mirarme.
-¿Qué pasa?-me preguntó sonriendo.
-Nada, solo miraba tus fotos, eras muy mona de pequeña-
Jurina rio levemente y negó con la cabeza y se puso de frente a mí.
-Rena, vamos a jugar, que aquí no me molestan-se mordió levemente el labio sonriéndome. Cogió una galleta y la cogió con los labios mirándome para que la mordiera. Me acerqué y mordí la galleta rozando levente sus labios. Jurina se sonrojó sorprendida por mi reacción, era demasiado vergonzosa y nunca se habría imaginado que hubiera hecho eso ni yo misma sabía porque lo había hecho pero no me pude resistir.
Después de unos instantes Jurina cambió su expresión sonriendo de nuevo terminándose de comer el trozo de galleta sobrante, me cogió del brazo y tiró de mi haciendo que me echase sobre la cama, se puso encima de mí y empezó a besarme yo la agarré de la camisa correspondiéndole el beso. Ella se separó un poco de mi tomando aire y me desabrochó la camisa dejando ver mi ropa interior, bajó la cabeza besándome por el cuello y bajando por el pecho haciendo que dejará escapar pequeños suspiros. La cogí de la cara rápidamente y comencé a besarla con impaciencia mientras ella me acariciaba el muslo subiendo lentamente.
-¿Por qué no te quitas la ropa? Es que me molesta-dijo riendo levemente mirándome fijamente como si me fuera a comer en ese mismo momento. Como siempre, hizo lo que le dio la gana, me quito la camisa y la falda del uniforme dejándome solo en ropa interior. Se mordió el labio y empezó a besarme el cuello dando pequeños mordiscos dejándome algunas marcas, pasó su mano de nuevo por mis muslos y comenzó a subir levemente hasta llegar a mi entrepierna y me acarició suavemente por encima de la ropa interior lo cual hizo que comenzara a gemir pero me calló besándome apasionadamente.
Después de hacer lo que le dio la gana conmigo se fue a por algo de comer a la cocina. Me levanté y fui detrás de ella.
-¿Ya me echas de menos?-dijo burlándose de mi cuando se dio cuenta de que la seguía.
-No es eso tonta, yo también tengo hambre-le contesté sacándole la lengua.
-Toma-se puso una galleta en la boca y me miró para que la cogiese.
Sonreí riendo levemente negando con la cabeza, le cogí la galleta con la mano y me acerqué besándola lentamente. Esta vez era yo la que tenía el control.
-FIN-